
Ha arrancado este mes la última entrega de una de las más exitosas franquicias televisivas de ciencia ficción, Stargate Universe.
Tras SG-1, Stargate Atlantis y entregas de tv-movies de las mismas series, esta nueva entrega promete dar un giro distinto y renovarla por completo.
En esta nueva entrega, los protagonistas han de sobrevivir a bordo de una nave intergaláctica llamada Destino, a la cual, han llegado por accidente tras escapar de un ataque a una base humana de stargate en un planeta lejano.
La nave, antiquísima y totalmente vacía, parece tomar decisiones por si sola, y la forzosa tripulación tendrá que aprender a sobrevivir.
Me da la sensación que esta serie intenta seguir un poco la estela de Battlestar Galactica al poner la tensión dramática más entre los personajes y su necesidad de sobrevivir, pero sin olvidar la esencia que un día plantó la serie.
Seguramente no veamos razas alienigenas, las cuales curiosamente todas hablan un perfecto inglés, pero con seis capítulos ya emitidos, empiezan a verse los típicos flecos inexplicados que se le perdonan (o en principio debieran perdonarse) a toda obra de ciencia ficción.
Algo a destacar (o no), es la participación del actor británico Robert Carlyle, al cual algunos recordarán como Gaz, el protagonista de Full Monty, y que en la serie interpreta al doctor Rush, un genio algo misterioso y sobre el que recaerán todas las sospechas.
La serie merece verse.
