
El jueves pasado estrenaron la flamante nueva serie de TVE, Águila Roja, la historia de un justiciero del Siglo XVII.
Con el segundo capítulo a ver mañana mismo, uno se forma las primeras impresiones, cosas que gustan y cosas que no.
Lo primero que me gusta es sencillamente que parecen por fin atraverse a gastarse el dinero en ficciones propiamente dicha, es decir, de esas que cuando oyes la palabra ficción, piensas en buenas localizaciones, un gran despliegue de medios, etcétera.
Creo que eso es lo primero y único que me gusta de lo que se puede ver en el primer capítulo.
Por lo demás, si han visto el primer capítulo, seguramente tengan algunas preguntas.
¿Es creíble un padre atento y marido amoroso, además de solidario profesor de escuela pobre, metido a justiciero?
¿No debería tener un lado oscuro el protagonista si queremos asemejarlo a un Batman del Siglo de Oro?
¿Son un par de meses suficientes para aprender a usar la katana y a desarrollar un sexto sentido del combate?
¿Es suficiente la muerte de un ser querido como para ponerte a buscar las respuestas de esa muerte zurrándote con la autoridad local, suponiendo que esa sea la única posible fuente de información o bien culpable de tan exacrable acto?
¿Era fácil adquirir una Katana en la España del siglo XVII? ¿Existía el rimmel por aquel entonces?
¿Tiene superpoderes el protagonista? Lo pregunto por que esquivar las balas, incluso un balín del siglo XVII, me parece un poco difícil.
No quiero ser malo, la verdad, pero el primer capítulo de momento me ha decepcionado. Muchas cosas que responder, que espero que respondan a medida pase la serie. Vamos a darle a la serie el beneficio de la duda. Ya que parece que se empiezan a hacer proyectos de nivel, seamos buenos.







